Habría que entrar a todos lados como si se entrara a una fiesta.
Pero qué es una fiesta?
En momentos como este le quisiera preguntar a mi mejor amigo cómo se encara una fiesta, que hacer en ella, pero mi mejor amigo está muy ocupado del lado bueno de que la fiesta salga bien, o sea, del lado de los filósofos que se encargan de hacer las preguntas que los simples mortales apenas atisban a preguntarse sobre la tierra en la que sus pies están parados. El es un pensador de las fiestas.
Ah, los mozos llegando al lugar, descargando los camiones, preparando todo como verdaderos anfitriones. El salón que los subcontrata. Yendo y viniendo. Tratando de que nada se desbande. De que todo salga a la perfección. Las luces que titilan. Ahora sí, ahora no. La música alta sin sentido. Su objetivo: la invisibilidad. Los aburridos administrativos en las sombras. Trabajando también para alguien que se llena los bolsillos abultadamente para repartir miserias entre sus lacayos. Siempre son pocos estos. Siempre la vimos pasar.
Cuando la fiesta termina se encarga de limpiar el lugar un equipo contratado de limpieza. Que repugnante, que asqueroso que es el ser humano. Los baños todos cagados. Restos de comida y bebidas dejados por la mitad, a medio tomar. A dónde va toda esa agua?
Recuerditos. La vez que acompañé a mi primo Antonio Banderas al bautismo de su hijita Catalina. Fui el único familiar que fue a representarlo de su parte. No sé por qué. Cuestión que ví como lo destrataban sus cuñados. Hacia poco que su suegra prácticamente lo había echado de la casa por vago. Trabajaba vendiendo perfumes en los pueblos. De ahí el apodo. Recuerdo que en esa fiesta no hablé con nadie sino que me dediqué a leer un libro en PDF. No conocía aun el epub. Me arrepiento igual de no haber hecho nada para sembrar aunque sea la imagen del recuerdo del primo loco del cumpleaños.
Que es una fiesta si no hay arriesgue, apuesta, no saber lo que va a pasar, incertidumbre.
A lo que iba. Qué recordamos de una fiesta? Para que sirven? Para ostentar? Pretender u decidir. Nos apabullan con imágenes que no conmueven. Todos nos creemos el centro del universo. Perdón. Pedimos permiso para tomar la palabra. No me gustan las fiestas de ahora. Todo cronometrado. Todo según las reglas del lugar. Todo según etiqueta. Formal. Elegante sport. De entrada te tienen ahí esperando, dando vueltas. Van trayendo cualquier cosa con tal de que estés ocupado. Eso sería la recepcion. Si no ocurre cualquier otra sorpresa. Se entra al salón. Mesa de entrada, aperitivos en el jol, esto ya lo dijimos, bueno, baile, plato caliente. Principal. Baile, baile, baile. Baile. Postre. Baile, carnaval carioca. Lo importante es que bailes. Mesa de dulces. Al final termina todo con una especie de "pogo" simulado dónde nadie sale herido. Por suerte. Es siempre lo mismo. Nada se sale de control. Nadie se presta al desbande. Nadie sale lastimado. Hasta el pogo más grande del universo está guionado para un momento exacto de la fiesta. Según las ganas del diyey o animador de turno. Bendita profesión.
Idea: ir con dos o tres con la remera de que se yo: Lolapaluza. Una remera mandada a estampar así media truchita. Y llevar un baile a la fiesta. Bailan los chicos del Lolapaluza. Ponerle a uno un disfraz de algún monstruo de moda. Bailar. Guiar el baile. Hacer el vídeo. Filmar, sacar foto. Crear el recuerdo. Cobrar caro por eso.
Del casamiento de mis padres lo único que recuerda mi abuela es que todos estaban muy lindos y que se quedó después de hora a limpiar todo el desastre de los trastes.
Ahora sabemos que el viejo ese que se hizo viral en la pandemia que decía: soy fulano y este es mi primer trago, estaba mintiendo. Nadie cuenta sus tragos para andar haciendo videos. Se le veía en la cara que ese hombre apenas había salido de fiesta en su vida y que era una víctima de la pandemia que lo había tenido encerrado. O el pibe ese que le decían: filmá al guachin, filmá al guachin, y el bailaba como si hiciera olas. Todo desfigurado. Todo roto. El cuerpo pasa factura.
Creo que lo único que queda de la fiesta es la predisposición. El momento en que la gente va llegando y se ve de etiqueta es el momento clave. Para que pasen cosas. Que cosas? Bueno no sé. Cualquier cosa.
Capaz nunca fui a una fiesta. Capaz el momento interesante en la fiesta está cuando se decide ir. O irse. O cuando se la imagina. Y después se compara con otras. Se hace la crítica. La sacada de cuero. Etc.
Después todo es protocolo. Ysy A vamo a darle. Bizarrap sesión Quevedo. Despechá Rosalía. Todo protocolo. Todos mienten. Pero me encanta.
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