Seguidores de Cutruli

viernes, 29 de marzo de 2019

Si Cohen ayudara

Hermosa
Te he visto
Esta tarde.

Momento
de
oscuridad.

¿Alguna vez tuvimos
Ansias
De que esto funcionara?

Dos corazones 
saben perderse
Dándolo todo cuando se unen.

Lo haremos
Con
Tiempo.

Aunque tengamos 
Que vernos
A la salida de clases

Y finjamos
No
conocernos.

Y el tiempo
Siga
En suspensión.


martes, 19 de marzo de 2019

El coronel ha sido rodeado por la policía

"Y mientras tanto qué comemos", preguntó, y agarró al coronel por el cuello de franela. Lo sacudió con energía. -Dime, qué comemos...
...(...)...
-Mierda

García Márquez


Poema dedicado al viejo Torres, in memoriam


Libros
Cerveza
Vino
Botellas y botellas
Sin rastros del pasado
Habías perdonado
Al viento y
Te encontraron esa mañana
En la que
Oh casualidad
El viento 
Y el invierno
Habían vuelto.



lunes, 18 de marzo de 2019

El tallador

"Ahora es tiempo de tallar" Ezra Pound

Poema dedicado a Zapatito, in memoriam

Cruzamos el Río Bravo
En medio del temor y la fiebre
De las calles de nuestra ciudad
Nos vimos por última vez
En la quiniela
Y dijiste algo que no puedo recordar
Tal vez cuando mejore la vida
Te aparezcas como fantasma una noche
Cualquiera
Y digas que el camino que hiciste lo gastaste
O lo liberaste a quienes volveremos a caminarlo
Como hace el buen caminante
Eso de
Dejar el camino vivo en el medio de la oscuridad
Desafiante
A pesar de que el azar
del humo
nos juegue nuevamente una mala pasada
Una mala mano en el truco
Y bueno
Quizás la última palabra que dijiste haya sido
Hasta luego
O ese tan ameno
saludos a tu tío que se mejore y a tu abuela


martes, 12 de marzo de 2019

Recital

La gente que escribe
Poesía
Acostumbraba a veces
Reunirse
Para leer los poemas
Que escribían.
Vanidosamente
Yo era uno de ellos
Cosa de la que renegué
Mucho tiempo
Porque siempre
En el momento
En que estaba escuchando
Los poemas
De mis amigos y amigas
Me preguntaba:
En un rato me va a tocar
Subir al estrado
Tener los quince minutos
Warholianos
Estaré a la altura o haré el ridículo
No me importaba estar
A la altura
Quería contar
Algo
Por ejemplo
Que un dia
En que volvía
De comprar
Del chino
Uno de los muchachos
Que cuida los autos
Detrás del hospital
Cerca de casa
Se me acercó
Timidamente
Y me dijo
Que había escrito
Un poema de borrachos
Un poema
Sobre la vida
Sobre el amor
Y sobre
La muerte
Aunque esto
Obviamente
No me lo dijo.
Quería contar eso
O algo
Que se le parezca
Pero
Me conformé
Con subir
Y leer
Cualquier
Boludez
Para luego
Escuchar
Los tibios aplausos
Y el total desengaño
De la soledad
Poética.
Luego fui a casa
Y traté
De aislarme
Un poco
Hasta el próximo recital.

viernes, 8 de marzo de 2019

Welcome to the La psicodelia

Me contrataron hace poco como espía. Y quisiera dar testimonio breve en este blog por si algo me sucede
La empresa se llama La Psicodelia.
Su cultura organizacional es diversa e inclusiva, y su conjunto de percepciones, sentimientos, actitudes, hábitos, creencias, valores, tradiciones y hacen crueles a las formas de interacción dentro y entre los grupos existentes departamentales. Precisamente en el caso de La psicodelia. Su cultura organizacional puede facilitar la implantación de una estrategia eficiente cuando exista una fuerte coherencia entre ambas interacciones de los grupos. Diversificación mexicana, es que le llamo.
Por eso, deberan ustedes Sr Johnson, Sr Harrison, hacer fuerte hincapié en el:

Trabajo en equipo, donde será clave brindarle a sus colaboradores un sentido de pertenencia que posibilite su contento y de esa manera sus expectativas y rendimientos dentro de la organización. Para eso, la empresa se debe enfocar en partir de la base de brindar un servicio consistente, hacia sus empleados y hacia los potenciales clientes. Actualizándose de acuerdo a las novedades que surjan en el mercado blanco o negro, previendo alternativas o contingencias que puedan suceder en otros ámbitos culturales, sin perder de vista que los empleados juegan un papel relevante en lo que es vender los servicios de la organización. Por eso mismo, se enfocará con todas sus energías en el liderazgo estable, que será la puesta en marcha de la organización hacia el logro de sus objetivos. Deberá en este punto estar clara la visión para de esa manera comenzar a ejecutar los pasos previos, dicho sea de paso, para lograrla. Aquí ingresan, además del trabajo en equipo, el buen servicio, todos contemplados por los objetivos, metas y misión de la organización. Y por eso, La psicodelia se enfocará en encontrar al candidato adecuado que os guiará, mediante un arduo proceso de selección que tendrá en cuenta diversas variantes de acuerdo a las necesidades del puesto y su búsqueda.

Para eso están los expertos en el área, que se encargarán, gracias al trabajo en soledad, de buscar como exploradores en la selva tropical, aquellos candidatos que le den a La psicodelia el respaldo que sus visión amerita. Deben contar los mismos con Asistencia continua.

jueves, 31 de enero de 2019

Domingo a la tarde

No escribas más, no escribas más, se decía a sí mismo Juan Kutruli mientras caminaba por la alameda detrás de la fábrica de soda. Iba a la librería, como todas las tardes de aquel verano olvidable. No escribas más, no tenés nada para contar, se volvía a repetir, ya pesado. Zas. Tuvo una idea. Avanzó calle abajo rumbo a las vías del tren. Llegó.

En la pista de patinetas, el skate park, no había nadie, era tarde y se estaba poniendo oscuro. Se detuvo a esperar el tren en medio de las vías. Hasta que apareció alguien. Una voz que provenía desde el andén.

-Che...Hola, acá, qué estás haciendo.
Kutruly miró forzando la vista y contestó: nada, espero el tren.
-Pero ahí en las vías te vas a matar.
-Si, ya sé.
-Entonces subí.
-Pero no tengo que viajar en tren.
La voz comprendió la situación y se bajó y fue hasta donde estaba Kutruly despacio.
-Por qué te querés matar.
-No sé.
-Vos te pusiste a pensar la cantidad de gente que quisiera estar viva. A parte si vos te matás, me retrazás el tren.
-Tenés razón.
-Claro que tengo razón.
Siguió diciendo la voz porque Kutruly no podía distinguir nada.

Una bruma leve invadió la estación y se borró la epifanía cuentistica. Kutruly llegó a la librería y por un instante se sintió feliz. A pesar de que esta estaba cerrada.

viernes, 25 de enero de 2019

Recursos humanos

El escritor Kutruly o Cuatruli, pronto supo que la chica de humo, cumplía años el día 25 de un determinado mes. Y así, entre libros, pasó el tiempo miserablemente hasta que su madre lo echó de la casa y anduvo vagando por el período de diez años en el exilio mexicano. Sin patria, sin ideas, sin perspectivas, había cambiado tantas veces el nombre que lo había olvidado. Pasaba el tiempo, y el suyo también. Hasta que empezó a escribir historias, que ya no eran poemas, sino historias mínimas, que dejaba en cualquier parte, todas relacionadas con el día 25 como temática.

Había una historia que hablaba de bibliotecas perdidas en pueblos perdidos de casas bajas como por ejemplo El tropezón y allí Kutruly o Cuatruli con una destreza técnica muy pobre contaba la historia su historia y lo que recordaba de ella desde la perspectiva de un joven estudiante llamado X cada vez que iba los 25 de cada mes a pagar la cuota a una biblioteca pequeña agradable que tenía los libros que debía tener y a veces el joven estudiante era el único en días invernales o de verano en ir y muchas veces parecía que era el único en la ciudad porque El tropezón no era o no parecía ser un pueblo que leía.

Había otra historia de una libreria llamada viceversa. Allí en la librería, ese mismo día 25, caía una jovencita llamada X a buscar un libro para autoregalarse. Y cada vez que llegaba el mismo dia 25 de cada mes, la jovencita X volvia a ir, y aquí la historia se ponía realmente pesada.


En realidad, ambientando un poco las cosas, lo único que escribía Kutruly o Cuatruli era la repetición de este dialogo. Muchas veces con distintas palabras.

El joven o la jovencita X entraba y esto  era lo que escuchaba ni bien traspasaba el chirrido de la puerta.
-Pero Ana, no te enojes, que no pasa…no seamos dos personas que se rechazan y nada más.
-Ahora me salís con esto... No te entiendo... No pasa nada... No pasa nada… Como qué no pasa nada... Pasa que no quiero que te me acerques nunca mas en la vida… No entiendo como te da la cara para hacerlo... Sabes que no me gustan las flores, ni las latas de aceitunas, ni esos poemas que escribís, Ricardo... Y seguís insistiendo... Por qué no me dejás en paz, por favor. Y te vas que tengo gente. ¿Cómo estás “X”? ¿Venís a pagar la cuota por adelantado ya o a comprar algún librito?



Y esto es lo único que queda del único cuento que fue encontrado y mostrado, sino, tal vez, de los cuentos de Kutruly o cuatruli.