Entendámonos
Calmémonos
Que la noche deje de ser noche
Dejaré de llamarte
Por las noches
Solo para escuchar tu voz.
Especie de pseudodélicoinfantoblog dedicado a la memoria de ideas que hayamos sido en un pasado, pues aquí, todo lo contado, o ya ha pasado, o bien se ha inventado, y eso por es que, debe ser, inmediatamente después de leído/escrito, olvidado...
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sábado, 1 de junio de 2019
lunes, 27 de mayo de 2019
La decisión
"La cuestión de qué hacer con mi vida en los cuatro años siguientes quedó resuelta"
Leonard Michaels
Esta es una historia de acoso. Breve. Pero de acoso. No sabía cuando había empezado ni tampoco cuando había terminado. Ella se llamaba -se sigue llamando, aunque en realidad esto debería suponerse- A. Y yo, por el momento me sigo llamando B. Pero B rechazaba los nombres. Puesto que A nunca lo llamó así. O sea, por su nombre. Jamás le dijo: hola, B. Entonces B perdió un poco esa faceta que le había sido -digamos- inculcada. Vos sos B. Y sos el hijo de B' y B". Es curioso eso, aunque no tanto: es en la familia en donde más te identifican con el nombre.
B era estudiante de traductorado público. Y A estudiante de abogacía. Ambas carreras pertenecientes a la facultad de derecho UBA. B había hecho el CBC en San Isidro. Y A lo había hecho mitad en Avellaneda y Montes de Oca. O sea, que ni se cruzaron hasta que entraron a sus carreras. Error. Una vez A, un sábado, viajó al parque de la costa con unas tías. Y cuando se fueron más allá del Tigre, llegaron sin querer a una sede que a A le pareció igual a la sede de Avellaneda. Modelo inglés, arquitectura vernácula, rodeada de pasto y árboles. Entraron y el diseño se repetía. Caminaron como si fueran a clases y A con total decisión les decía a sus tías que ella cursaba en un lugar así. Las tías se enternecían y si no hubiera sido por el entusiasmo de A, hubieran dejado de enternecerse de inmediato. A caminó y entró a la misma zona donde solía estar el aula donde había conocido por primera vez a Z. Uno de esos recuerdos que son difíciles de desconocer. Entró al aula. Pero dentro del aula no se encontraba Z, sino B. B estaba sacando fotos a unas hojas. Y mucha atención no le prestó, según A.
-Perdón, es que pensé que era el aula de Sociedad y Estado.
B sonrió y siguió en lo que estaba. A avanzó hasta el lado de la ventana, donde veía el recuerdo. Ahí si que B le prestó atención. Un aire fresco entró de golpe por la puerta.
-Parece que va a llover- dijo que B, pero A no escuchó. Estaba en la ventana mirando hacia algún lugar que reconocía.
La imagen se pierde. B no recuerda nada más de lo que pasó. Tan solo recuerda un parcial que mágicamente le dieron como aprobado. Como me gustaría poner que A salió del lugar creyendo que no iba a encontrar a sus tías.
Pasaron una sucesión de imágenes que siempre parecieron ser las mismas. Hasta que un buen día B vió pasar a A por el pasillo del ala izquierda de la facultad. La siguió. A se desplazaba como si debajo del piso hubieran bombas. Sus pasos dados con mucho cuidado le daban una elegancia brutal. Se detuvo en un banco gris y se sentó a fumar. Ese día también había viento y también habían cerca unos chicos recostados en el pasto que fumaban y se reían. A permanecía en soledad. Miraba su celular. Cruzaba las piernas como si tuviera frío. Y movía los pies en círculo. De izquierda a derecha y viceversa. B, sin saber por qué, se escondió detrás de un árbol e hizo que buscaba algo en la mochila. Cuando volvió a mirar a A ya se había ido.
-Y B, ¿Cuándo te recibís?
La pregunta había sido tajante. La fiesta el motivo. En San Isidro el cumpleaños del hermano de B venía bien hasta que un amigo del hermano de B hizo esa pregunta. Como si lo que supiera de B era solamente eso. Que estudiaba y que iba a recibirse. B empezaba su improvisación. Dibujaba una línea en la que contaba las materias que eran, asi a grandes rasgos, las materias que había rendido. Y las que le faltaban. Que en realidad eran estas últimas las que siempre nombraba cuando alguien le preguntaba. El amigo del hermano de B contó notó algo de incomodidad en la respuesta de B y trató de desviar la charla. Pero no pudo porque la siguió embarrando. A partir de las malas traducciones yanquis de la colección Visor, un amigo suyo, del amigo del hermano de B, había tenido una novia gorda. La anécdota giró en torno a esa chica que le decían la gorda. Y que iba a un colegio de Lanús. El amigo del hermano de B contó como su amigo le contaba los detalles de sus relaciones sexuales. Espeluznantes. Luego -entre más vasos de bebida alcohólica- contó que la gorda lo había llevado a vivir a su casa cuando su amigo, el amigo del amigo del hermano de B, se había peleado con sus padres por un problema de plata. Contaba como la gorda leía una banda de cosas. Y que tambien le gustaba estar echada en la cama. Bueno, un dia entró el viejo de la piba -ya a esa altura el amigo del hermano de B había dejado el adjetivo- y los sorprendió cogiendo. Entonces estalló en furia. Se calentó para la mierda. Al amigo del amigo del hermano de B lo echó de la casa (nunca lo había recibido). Y a su hija le dijo que se busque un trabajo. "Pero papá, tengo un proyecto artístico". "Que proyecto artístici ni qué carajos. Te pagué la facultad. Te doy de comer -acá todos se rieron casi por inercia- y no hiciste un carajo. Lo único que vos tenías que hacer no lo hiciste." Y a lo que llegaba el amigo del hermano de B era que si no le daba la cabeza para estudiar, como esta piba, que largue todo a la mierda y busque otra cosa. Ya cuando dijo eso B y todos estaban en otra porque pusieron uno de esos temas de trap bailables donde todos empezaron a mover el culito.
Continuar
Leonard Michaels
Esta es una historia de acoso. Breve. Pero de acoso. No sabía cuando había empezado ni tampoco cuando había terminado. Ella se llamaba -se sigue llamando, aunque en realidad esto debería suponerse- A. Y yo, por el momento me sigo llamando B. Pero B rechazaba los nombres. Puesto que A nunca lo llamó así. O sea, por su nombre. Jamás le dijo: hola, B. Entonces B perdió un poco esa faceta que le había sido -digamos- inculcada. Vos sos B. Y sos el hijo de B' y B". Es curioso eso, aunque no tanto: es en la familia en donde más te identifican con el nombre.
B era estudiante de traductorado público. Y A estudiante de abogacía. Ambas carreras pertenecientes a la facultad de derecho UBA. B había hecho el CBC en San Isidro. Y A lo había hecho mitad en Avellaneda y Montes de Oca. O sea, que ni se cruzaron hasta que entraron a sus carreras. Error. Una vez A, un sábado, viajó al parque de la costa con unas tías. Y cuando se fueron más allá del Tigre, llegaron sin querer a una sede que a A le pareció igual a la sede de Avellaneda. Modelo inglés, arquitectura vernácula, rodeada de pasto y árboles. Entraron y el diseño se repetía. Caminaron como si fueran a clases y A con total decisión les decía a sus tías que ella cursaba en un lugar así. Las tías se enternecían y si no hubiera sido por el entusiasmo de A, hubieran dejado de enternecerse de inmediato. A caminó y entró a la misma zona donde solía estar el aula donde había conocido por primera vez a Z. Uno de esos recuerdos que son difíciles de desconocer. Entró al aula. Pero dentro del aula no se encontraba Z, sino B. B estaba sacando fotos a unas hojas. Y mucha atención no le prestó, según A.
-Perdón, es que pensé que era el aula de Sociedad y Estado.
B sonrió y siguió en lo que estaba. A avanzó hasta el lado de la ventana, donde veía el recuerdo. Ahí si que B le prestó atención. Un aire fresco entró de golpe por la puerta.
-Parece que va a llover- dijo que B, pero A no escuchó. Estaba en la ventana mirando hacia algún lugar que reconocía.
La imagen se pierde. B no recuerda nada más de lo que pasó. Tan solo recuerda un parcial que mágicamente le dieron como aprobado. Como me gustaría poner que A salió del lugar creyendo que no iba a encontrar a sus tías.
Pasaron una sucesión de imágenes que siempre parecieron ser las mismas. Hasta que un buen día B vió pasar a A por el pasillo del ala izquierda de la facultad. La siguió. A se desplazaba como si debajo del piso hubieran bombas. Sus pasos dados con mucho cuidado le daban una elegancia brutal. Se detuvo en un banco gris y se sentó a fumar. Ese día también había viento y también habían cerca unos chicos recostados en el pasto que fumaban y se reían. A permanecía en soledad. Miraba su celular. Cruzaba las piernas como si tuviera frío. Y movía los pies en círculo. De izquierda a derecha y viceversa. B, sin saber por qué, se escondió detrás de un árbol e hizo que buscaba algo en la mochila. Cuando volvió a mirar a A ya se había ido.
-Y B, ¿Cuándo te recibís?
La pregunta había sido tajante. La fiesta el motivo. En San Isidro el cumpleaños del hermano de B venía bien hasta que un amigo del hermano de B hizo esa pregunta. Como si lo que supiera de B era solamente eso. Que estudiaba y que iba a recibirse. B empezaba su improvisación. Dibujaba una línea en la que contaba las materias que eran, asi a grandes rasgos, las materias que había rendido. Y las que le faltaban. Que en realidad eran estas últimas las que siempre nombraba cuando alguien le preguntaba. El amigo del hermano de B contó notó algo de incomodidad en la respuesta de B y trató de desviar la charla. Pero no pudo porque la siguió embarrando. A partir de las malas traducciones yanquis de la colección Visor, un amigo suyo, del amigo del hermano de B, había tenido una novia gorda. La anécdota giró en torno a esa chica que le decían la gorda. Y que iba a un colegio de Lanús. El amigo del hermano de B contó como su amigo le contaba los detalles de sus relaciones sexuales. Espeluznantes. Luego -entre más vasos de bebida alcohólica- contó que la gorda lo había llevado a vivir a su casa cuando su amigo, el amigo del amigo del hermano de B, se había peleado con sus padres por un problema de plata. Contaba como la gorda leía una banda de cosas. Y que tambien le gustaba estar echada en la cama. Bueno, un dia entró el viejo de la piba -ya a esa altura el amigo del hermano de B había dejado el adjetivo- y los sorprendió cogiendo. Entonces estalló en furia. Se calentó para la mierda. Al amigo del amigo del hermano de B lo echó de la casa (nunca lo había recibido). Y a su hija le dijo que se busque un trabajo. "Pero papá, tengo un proyecto artístico". "Que proyecto artístici ni qué carajos. Te pagué la facultad. Te doy de comer -acá todos se rieron casi por inercia- y no hiciste un carajo. Lo único que vos tenías que hacer no lo hiciste." Y a lo que llegaba el amigo del hermano de B era que si no le daba la cabeza para estudiar, como esta piba, que largue todo a la mierda y busque otra cosa. Ya cuando dijo eso B y todos estaban en otra porque pusieron uno de esos temas de trap bailables donde todos empezaron a mover el culito.
Continuar
domingo, 26 de mayo de 2019
El precio de la zama
Una chica uruguaya
Fuma antes de entrar a clases
Mirando la pantalla de su celular.
Educación sexual
Mientras otros ríen
Otros lloran.
Con cuál
materia
Estarás.
La familia
Se reúne
Mientras leé su destino.
Dewildes
Está en spotify
Tiene 22 oyentes mensuales.
Si subís a un altillo
Y no se prende la luz
Puede estar muy oscuro.
Fijáte
Pete Best
Lo escuchan 610 personas.
Fuma antes de entrar a clases
Mirando la pantalla de su celular.
Educación sexual
Mientras otros ríen
Otros lloran.
Con cuál
materia
Estarás.
La familia
Se reúne
Mientras leé su destino.
Dewildes
Está en spotify
Tiene 22 oyentes mensuales.
Si subís a un altillo
Y no se prende la luz
Puede estar muy oscuro.
Fijáte
Pete Best
Lo escuchan 610 personas.
viernes, 3 de mayo de 2019
Ya va a oscurecer vecino
Mi vecino suele
Llorar por las noches
Otro martillea
A las tres de la mañana.
Le agarró una depresión grave
Hará unos seis meses
Dejó de trabajar
Y no hace nada.
Lo consuela su novia
A la que llama amor
Entonces amor esto
Amor lo otro.
Hace unos minutos
Amor se fue
Mi vecino se quedó
Llorando en el medio de la noche.
Llorar por las noches
Otro martillea
A las tres de la mañana.
Le agarró una depresión grave
Hará unos seis meses
Dejó de trabajar
Y no hace nada.
Lo consuela su novia
A la que llama amor
Entonces amor esto
Amor lo otro.
Hace unos minutos
Amor se fue
Mi vecino se quedó
Llorando en el medio de la noche.
domingo, 14 de abril de 2019
El proyectado
Qué te hace pensar que ahora estas mas preparado..el creer que ahora tenes las cosas mas claras?..el haber tenido mas lecturas?..aprobado mas materias?..el haber hablado con mas gente? El haber tenido un desamor? El haber mirado mas peliculas? Hablado con mas gente? Mirado mas lugares? Detalles? Ahora crees captar los detalles de las cosas? El haber extrañado un compañero que crees bueno pero lo unico que hace es bardearte? El querer insitir en vacuidades? El no querer salir de la filosofia sino es tan solo por medio de el proyecto? El ser filosofo hasta la muerte? Caerte y decir en el velorio mala mia? O bien decirle a tus alumnos holas? Vas a hacerlos emocionar algun dia? Como? El ser de izquierda? El seguir enamorado? El no cambiar de vestimenta? El reafirmar tu personalidad? El haber hablado con compañeritos o con familiares que segun opiniones tuyas no te dejan nada? Y si en realidad fuera al reves? El comun bueno algo he cambiado? El haberte soltado mas? El haber hecho reir a alguien? Jaja..el saber que estas tan seguro de algo..
No me des pelota toma esto como la parte acida..es una pelicula de terror intentar un proyecto que empieza y termina en mi.
No me des pelota toma esto como la parte acida..es una pelicula de terror intentar un proyecto que empieza y termina en mi.
jueves, 11 de abril de 2019
El gran conductor
Anoche estaba mirando un programa de televisión en el canal de ciencia ficción. Cerveza en mano. Echado en el sillón, observaba los movimientos del conductor. Iba y venía con la cámara como si fuera un youtuber. La nueva tv. El conductor empezó a monologar. Habló de lo cansados que estaríamos y de como podemos hacer ciencia ficción en el tren. Recordé una persona que había visto en el tren de vuelta a casa. Y mas no se me ocurrió.
Un tipo para muchos mal vestido pero para mi, como dicen mis sobrinitos, brutal. Impecable. Encorvado. Pelo tirado hacia atrás. Anteojos. Jeans viejos. Camisa o quizás chomba a rayas. Cara cansada. Se había bajado en Banfield con una elegancia algo pasada de moda.
El conductor siguió presentando el programa y de repente recordó, el conductor, el dia en que descubrió el método de la ciencia ficción para empezar su búsqueda.
A la vuelta de un dia de clases. En el tren. Un profesor. Palabras textuales de quienes habían sido sus profesores, y profesoras. Un grupo conjunto de esoterismo. Aquí repito las palabras del conductor luego de haber buscado el video en youtube y repetirlo despacio mientras lo copiaba.
"En todos como les decía chicos, chicas, los que hablaba Calderón de la Barca en la vida es sueño es que estamos dormidos y no despiertos como creemos. Sé que parece que esto que digo lo saben bien y quizás se basa en la creencia de que todos, todas necesitemos un procedimiento o sistema para despertar. Lean una nota sobre un tal Gurdjief y Ouspensky. Para la clase que viene..
Fui hasta la fotocopiadora y saqué el articulo. Me puse a leerlo en el viaje. Y ese dia en el tren todo se reveló a partir de esa lectura, dijo el conductor.
Luego el programa empezó a hacer lo suyo. Boludeces. Bases en la otra dimensión. Agujeros negros. Preguntas y respuestas. Noticias presentadas por jóvenes cronistas. Hasta que finalmente llegando al fin. El conductor reflexionó.
Dijo de sus maestros, maestras, que hablaban a través de una máquina del espacio del autoconocimiento, atención consciente y del entorno, y sobre todo “el recuerdo de sí". Dentro de esta doctrina se reconocen otros tres caminos, pero no son prácticos debido al modo de vida actual. Según indican las escuelas de cuarto camino hoy día, hay un tipo de camino para cada tipo de persona y el sentido es encontrar la parte olvidada de sí mismos; en pocas palabras despertar del sueño, de la mal llamada consciencia de vigilia en la cual se está inmerso, que no es más que otra manera de sueño.
De repente la producción hizo aparecer a un viejo que decía ser el profesor de secundaria del conductor. El conductor se emocionó. El viejo, para mi sorpresa, se parecía mucho a ese que había visto en el tren.
Ya encamado y solitario. Me hice muchas preguntas. Pero la principal era, ¿Cómo? Una sola palabra era mi pregunta, pero, lógicamente, no la entendía.
Apagué el televisor, al otro dia lo volví a buscar por youtube, y me fui a dormir algo pasado de rosca. Llamé a una amiga pero me negó tres veces.
Ya encamado y solitario. Me hice muchas preguntas. Pero la principal era, ¿Cómo? Una sola palabra era mi pregunta, pero, lógicamente, no la entendía.
El programa me pareció irreal.
miércoles, 3 de abril de 2019
El búho
Dedicado a mi tío Oscar, in memoriam.
Te espero en la lechería.
El hermano Bobadilla
Llegó esa mañana
A la casa de su madre
Y sin dar explicaciones
Se puso a llorar como un
Mirlo.
Tío, ¿Me escuchás?
El hermano Bobadilla
Viajaría
Luego de horas de
Tubos y máquinas
Y cables y disparos y voces
Voces que él escuchaba
Decirle
Que llorara
Que sería
Libre
Libre
Como
Los pájaros
Azules
Del espacio.
Tío,
¿Se vuelven a ver quienes alguna vez se han querido?
Tío,
¿Se vuelven a ver quienes alguna vez se han querido?
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