Seguidores de Cutruli

lunes, 17 de febrero de 2025

Santa Teresa IX

 Caminamos por la costa, por las calles, desde la ciudad hasta Costa del Este. Un océano de gente. No sé cuántos kilómetros habremos hecho pero fueron muchos. Me dolían los pies. Hablamos con gente que tenía perritos. Una señora que tenía una pequinés. Antes con un muchacho que tenía dos murcielaguitos. Una de ella no veía bien. 

Lugar hermoso uno que se llamaba El viejo y el mar. Me pareció ver en una de las mesas al tipo que le había dicho a mi mamá: te clavo la sombrilla? En la época en la que sonaba esa canción. Y mi santa madre lo mandó a la puta que lo parió. Atendido por un tipo parecido a Axl Roose que se acercó a saludarnos. A mi primo Joni, fan de él, lo bloquee por pedirme dinero. Lo raro es que soñé con el y lo abrazaba llorando. 

A la final compré el librin de Woody. Shirley compró libros para niños. 

Un hombre parecido a Vargas Llosa, con esa sonrisa tan de actor, nos indicó el camino. Caminamos y caminamos y caminamos. Shirley se hizo un tatoo de una libélula. Y luego salvó a una nenita que se había agarrado el dedito como un matambre con el hilo de su tabla de barrenar. 

A la tarde fuimos a la peatonal, que todavía no era peatonal, el cielo se nubló, compramos unos sanguchitos de miga, volvimos al hotel, nos pusimos a ver una peliculita linda de Rodrigo Moreno y se desató la tormenta. 

Dedico este texto a mis amigos de este blog. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario