Me olvidé una cosa que iba a mirar en el celular. Estaba navegando con diez o doce páginas a la vez. Ah si, ya me acordé.
Especie de pseudodélicoinfantoblog dedicado a la memoria de ideas que hayamos sido en un pasado, pues aquí, todo lo contado, o ya ha pasado, o bien se ha inventado, y eso por es que, debe ser, inmediatamente después de leído/escrito, olvidado...
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viernes, 30 de mayo de 2025
Bajar al sotano
Soñé con Sabato. Sus anteojos. Mirando. Empañados. No lo escuchaba. Algo tiene que significar.
jueves, 29 de mayo de 2025
La señal
Para qué usamos las cosas? Para que usamos?
No entiendo cómo no tengo señal pagando tanta cantidad de dinero en el teléfono. En el tren es imposible. Me acuerdo cuando la cargabamos a mi yeyita chiche diciéndole que tenía que colgarse arriba de un pibe para tener señal. Se entendía allá en el campo. Pero en la ciudad no. Saturación? Ofuscación? Atosigamiento? No entiendo cómo funciona eso. Tal vez lo que dijo el profesor Victorio aclare las cosas:
Por la luz pagamos generación, distribución y funcionamiento. Saben lo que pagamos por internet?
Me saqué un tres en la bendita materia. Los trucos se aprenden, solo una vez.
El leñador ricardo fort
Siempre pensé que mi tío Richard era una especie de superhéroe leñador, que se dedicaba a ir por los bosques talando y tallando la madera. Como hace Rocky en la pelea contra el Ruso Ivan Drago.
Su barba lo hacía parecer un intelectual, un guerrillero, alguien duro, pero también era agradable de tocar, como si besaras un perrito pomponsito.
Su nombre incluso había cobrado una especie de reconocimiento cuando apareció en los medios el famoso comandante. Mi abuela le dijo un dia: Ricar, en vez de Ricardo. A mi me encanta su nombre porque me recuerda al economista David Ricardo. La delicadeza de esa ciencia. Pero mi tío es un tipo duro, rústico. Barroco. Romántico.
Sin embargo una noche presencié algo que jamás conté. Salí de la reunión familiar porque había sentido, al parecer yo solo, el ruido de su coche estacionarse. Me acerqué lentamente. Y ahí estaba. Con su vista al frente, mirando el horizonte. Mi tío era una persona de carne y hueso. No el superhéroe que todos creíamos. Me miró, me reconoció. Y me dijo que no estaba pudiendo con todo. Carajo, pensé. Este tipo es durísimo. Y dice esto. Que nos queda a los demás.
Le acaricié la espalda, le dije cuanto lo queria y cuando se sosegó, arrancó el coche y siguió.
Entré a la casa y no dije nada de que había andado él tío Richard.
Estoy escuchando una canción y ahora recuerdo que una vez, mientras esperábamos que saliera el búho o la abuela de la clínica entré a su auto y ahi estaba escuchando música romántica. Ah, las viejas radios.
miércoles, 28 de mayo de 2025
Okayama
Caminábamos por la alameda enamorados, luego de haber hecho el amor durante toda la mañana. La tarde se había prestado y el sol estaba cálido, soplaba un viento fresco, agradable.
martes, 27 de mayo de 2025
Messy
Obra maestra.
Englobar a Britney Spears, que por lógica ya tiene incorporada a Maddona, y a sus imitadoras como Kilie Minogue o Lady Gaga o Karol Gi o Kim Kardashian o Lola Membrimbes, y así hasta llegar a Maily Sairus al final, con ese grito desgarrador tan maily, es condición necesaria para esto que digo sea una obra maestra.
Rama Caro
Una vez en la canchita del justicia me pareció falsa una bandera: RAMA VOLVERAS.
En alusión al técnico picapiedras pedro carlos eros ramaccioti. Recuerdo que yo era alcanzapelotas, y el equipo medio que se había salvado del descenso y el viejo ese diciéndonos: esto es importante para ustedes chicos. Pero quien se pensaba que era, recuerdo que pensé.
Me pasa en el trabajo que viene uno que parece a toda vista despreciable y no falta alguien que lo salude con efusión, cuando a todas luces esa persona denota ser una terrible mierda. Que carajos nos pasó?
En fin, quería hacer todo este prolegómeno para contar que hace ya cuatro, cinco veces que paso frente a un amiguito de la secundaria con el cual ya directamente no nos saludamos. Nuestras miradas pasan perdidas, por lo menos la de el, que siempre trato de ver, aunque sea de reojo. Que nos pasó? Quizás sea lo normal? Quizás estemos avergonzados de nuestras miserables vidas. Un consejo a la distancia de algún alma noble? Tenemos sangre en las venas para dejar morir lo vivido? Recuerdo una vez antes del viaje a Bariloche, viaje que yo no iría, estaba junto a rama caro en las gradas, y el me dijo: en Bariloche voy a garchar a lo loco. Volvió de novio con una chica del curso de la que tiempo después, no mucho, de separó y empezó su adultez viviendo con tuni, el primer chico que se había declarado gey (omosecsual) en ese entonces. Me pregunto si habrá leído alguno a roberto bolaño a algún autor como sabato o dostoievski? Cuanto sus almas se aliviarían. Cuanto se salvarían.
No tienen ni idea. O tal vez si y piensen lo mismo ellos de mi como yo lo pienso de ellos.
Pd: lo volveré a ver en los días de diciembre y su mirada perdida me dio más miedo aún.
domingo, 25 de mayo de 2025
Perfil 9
Esta semana fue la más rara, casi como la vez aquella en la que me retaron por haber estado con mi tío Dani planeando la conspiración para sacar al viejo este pascuero. Ahora la cosa fue la siguiente, el gerente me mandó a pedir otra resma más de la que me habían dado. Entonces fui y pedí otra resma de la que me habían dado. Se armó tal quilombo que ni te cuento.
jueves, 22 de mayo de 2025
Literatura del yo
Es una constante en esta época en la que mejor seria que nos pusiéramos a leer como desesperados. Leer los clásicos.
Pero no puedo. No puedo. No puedo. Pero. Pero. Pero. Estoy comprometido con mi yo. Mi reputación. Lo que dirán de mi. Mi prestigio.
Asi estamos.
lunes, 19 de mayo de 2025
El cómic se los comicios
Vos que estás leyendo esto mientras mi pareja está cagandose de calor, y como su jefe no te dignaste en pagarle un transporte, te aviso que sos un forro. Y que si estás leyendo esto, te quede en claro que te va a quedar el orto bien abierto como un cráter americano, del gran juicio que voy a hacer que este hombre te inicie.
Sos un tipo de mierda y misógino a más no poder. Voy a juntar una por una a las pibas que hiciste sentir incómodas y/o acosaste.
Así que más te vale que mi pareja vuelva en Uber al laburo y que le aumentes ese sueldo de mierda que le das.
Desgraciado watchmen.
Perfil 8
Recibo noticias del otro trabajo de parte de un hijo de puta al que le gusta verme la herida, mis cicatrices.
Pero me enfoco en lo mío. Entra un compañerito nuevo. Está cuatro días, comemos juntos siempre, conversamos, los vaivenes de la profesión y al quinto, el día de la tormenta, no es que no viene sino que renuncia. Cómo se llama la obra?
Me amigo con el que nos da los diarios. Vuelvo a traerlos a casa todo de nuevo.
domingo, 18 de mayo de 2025
Adiós Seba, volverás!
Tal vez no tendrían que haberlo echado en la i-pe-efe, no digo que no se lo merecía, el tipo más ganador de la historia del club. El tema es que se había subido un poco al caballo y eso a esta dirigencia no le gusta. Pero cómo no se iba a subir el tipo que más titulos ganó. Pero la vida es así, perra, perrísima.
No hacer nada
Ese día caminamos como nunca antes, por calles desconocidas. Recuerdo correr como loco para alcanzar el último tren a Londres. Ni bien llegamos a la capital nos metimos en un café, donde nos atendieron cordialmente. Pero no queríamos cordialidad ni café ni medialunas, salimos de la cafetería y volvimos a caminar y caminar y caminar.
viernes, 16 de mayo de 2025
El último paleontólogo samurai
De pronto un texto de mi amigo D me recordó a Matias. El chico que quería ser paleontólogo. Quería estudiar a los dinosaurios. Y siempre andaba con algún librito ilustrado sobre el tema. Recordé su convencimiento como pocas veces vi en un niño de esa edad. Hace poco lo vi en el tren y ya tenía un hijo, mujer. Trabajaba en un estudio jurídico y estaba terminando sus estudios de abogacía. Hablamos dos o tres cosas más, le pregunté por fede Kell, nos saludamos y nos dijimos hasta luego, que te vaya bien.
No quiero hablar de lo que hizo Matias con su fanking vida. Sino de lo que hizo con la mía. Años atrás. Yo andaba enamorado y había tenido un desamor fuerte, fuertisimo. Habia encontrado refugio en los libros. Casi me vuelvo loco. Agarré mi bicicleta. E iba camino a la feria del libro de mi ciudad. Cuando lo vi. Iba a su clase de artes marciales. Me acuerdo que suspendió su clase y me invitó a su casa. Recordé que el había sido el primer chico contemporáneo cuyos padres se habían separado. Parecía sobrellevarlo bien. Su papá trabajaba en visión sur, una canal de televisión. Su madre no recuerdo que hacía. Le conté mi tema. Mi desamor. Esto amerita cervezas, pero solo tengo para ofrecerte mate, me dijo Matias. Que bueno tener amigos, pensé. Me contó que se había puesto de novio y que había conseguido laburo en un estudio jurídico porque estaba estudiando abogacía.
En un momento sentí que tenia que preguntarle, lo que todos presentiamos que iba a ser, como testigos principales de su existencia. No quería tocar el tema de la paleontología, pero lo toqué. El me miró como si me dijera algo más. Algo que no había perdido y parecía que si. La cara de la derrota. Permanecimos en silencio. Por los caídos. Sentimos un ruido. Había una gata vieja que deambulaba la casa que estaba medio en las últimas. Justo en ese momento chocó contra la ventana. Matias se levantó para ayudarla. La guió hasta donde la gata tenía los tazones de la comida y el bebedero con el agua. La gata comió y bebió. Estuvimos un rato más conversando cualquier cosa. Y había una música ambiente muy buena, que me llamó la atención. Como se llama esta banda, le pregunté a Matias. Imagine dragons, me dijo.
Como si con esa frase hubiera respondido mi pregunta, le agradecí la hospitalidad, nos despedimos con un abrazo, agarré mi bicicleta y me fui. No nos dijimos adiós.
jueves, 15 de mayo de 2025
El calamar alborotado
Le instalé a mi yeyita Chiche la aplicacion del mercado del pago en su teléfono celular, le inyecté desde mi voluminosa cuenta bancaria (soy uno de esos nuevos ricos que han surgido en el continente, producto de la creación de naves intergalácticas) grandes cantidades de dólares para que se divierta y mi abuela puso todo en un fondo de inversion y no gastó nada. La vieja me cagó. Cuestion que el fondo creció. Cuestión que cuando todos pensábamos que iba a morir la vieja se hizo humo, es decir que desapareció de la faz de la tierra. Qué como lo supe? Una noche, en plena desesperación de herencia, este mensaje de ella me llegó:
Mijito. Entré a esa oficinita tuya en la que siempre estabas con todos tus libritos, con intenciones de ir a saludarte, agarré una de las llaves y me metí en una de tus naves. Acá estoy en otro planeta de los más Chiche. No sé cómo volver.
martes, 13 de mayo de 2025
La Matriz y las pastillita o Se estan muriendo nuestros niños
Hay bandas que se potencian, mas bien me gusta decir que aparecen, cuando otra banda se suma. Es el caso de Duft Pank o Gorillaz.
Cuestión, que debería preocuparnos que fomenten, los bares que las publicitan, a esas bandas si, como a toda esa caterva de gente de la noche que se gana la vida con la venta de estupefacientes. Publicitando estupefacientes. Por qué sino se muere la gente joven? El corazón se para, vuelve a latir. El asbesto de las vacunas? Destripadores, no se apresuren a sacar los últimos órganos aún rentables. Funebreros, no se apresuren a envolver el cadáver. Ladrones de tumbas, se les terminó el curro. No hay lugar en los cementerios.
Por eso estamos como estamos. Dedico este texto al actor nico blázquez. Esa tararira entre las piernas.
Entonces es ahí cuando la banda aparece.
Metejón
Ahora que ya no soy escritor y soy lector a tiempo completo quizás sea buen momento para desenmascarar a mi primo Antonio Banderas como jugador compulsivo reprimido.
Fuimos al bingo del cruce. Entramos. Jugamos a los fichines. En una mi primo empezó a ganar y ganar y ganar y su pozo subió a una suma bien considerable. Fue ahí cuando empezó la debacle. Empezó a perder y perder y perder y se quedó sin nada. Me terminó echando la culpa por haberlo hecho perder. Me recriminó que no lo frenara. Pero estamos todos locos pensé yo en ese momento. La verdad que sí, confirmo ahora. Ahora que soy lector a tiempo completo, eterno lector.
Hacer surf en el colectivo es practicar para agarrar equilibro. En el tren es deslizarse sobre la ola.
lunes, 12 de mayo de 2025
MARATON de CINEMA Cualquier cosa
Buenas noches, damas y caballeros, a continuación presentamos una serie de películas, no sé si lo habremos hecho ya, del director de cine Juan Evaristo Kutruly. A las cuales él mismo tituló, luego de muchísimo esfuerzo, la saga titánica Cualquier cosa.
La primera película se llama Pa los tiros, una expresión de los tiempos modernos. Expresion además a la cual se referían las pandillas de la querida Villa Vatteone, barrio del cual era oriundo Kutruly, la misma va sobre la vida de un matón al que se le encarga destapar la olla de una trata de drogas, cuyo matón principal es, él mismo.
Banski
Este artista yo lo había sentido en algún lado y me sorprendió sobremanera que el libro estuviera tan barato. Había sobrevivido a la explosión. Estaba a la mitad de su precio pero yo no tenía la plata. Qué hacía, me lo metía en la mochila sin que los vendedores se dieran cuenta? o no y me iba resignado a casa?
Recordé una vez en la costa, precisamente en las lejanas playas de Mar del tuyú. Mi tio Oscarcito, recien separado, había venido con mis abuelos, un fin de semana. Un fin de semana caótico. En plena madrugada habíamos ido a pescar y el cantaba la canción de spirit, el caballo indomable. No me rendiréee no me rendiréee oh oh ohhhh.
Una tarde entramos con mi tío a comprar no sé que a no sé que negocio, esas pelotudeces que uno hace cuando va a la costa y se libera el yo y tal vez se cuenta con un poco de dinero. La señora que nos atendia dijo algo de que en el banco se podía sacar plata. Y mi tio intervino como si supiera: en la plaza hay bancos. Y la señora dijo sorprendida: ah, en la plaza, no sabía.
El chiste se había dicho y nadie lo había entendido.
Tiempo después o ahora que veo a muchas Teresas en donde trabajo, gente media gris, sin ofender a nadie, pienso que esa señora que nos había atendido era Teresa, que iba a aparecer en la vida de mi tío y en la de todos nosotros tiempo después. Pero claro, eso es otro cuento.
Adivinen quien tiene tal librin en su mano y como lo consiguió?
Perfil 7
A veces los muertos vuelven en otros cuerpos. Me pregunto cómo lo harán. Es una de las cosas que voy a hacer cuando llegue allá al más allá.
Esta vez quien volvió fue mi tío Dani. En forma de un tipo de sesenta y dos años, me contó cosas que no puedo decirle a nadie. Pero fue increíble como lo reconocí. A raíz de esto casi me rajan. El tipo que da los diarios me hizo la equis.
Batallé en mails contra mi amigo Dario. Batallé en guasap contra Yami, que está por rendir una materia que creo esta vez dará. Todo siempre si los astros ayudan.
Fue una semana dura. Lo del papa. Decí que está el amor y Shirley en su representación.
Reencarnar, claro, aunque sea bajo la forma de sapo.
jueves, 8 de mayo de 2025
Otra vez coca
A qué hora tengo que salir para llegar temprano a mi preciado trabajo? A las cinco de la mañana? Por qué mierda me fallás, tren querido? Por qué te frenas, no avanzas, si tu recorrido es directo. Y por eso te dicen el dire. Por qué me hacés esto a mi? Por los años que no pagué boleto? Por que me pasa esto a mi, por el amor de Dios, por qué me has abandonado señor, por qué no puedo leer nada de kafka y de Francis Picabia.
Me acuerdo cuando mi tío Ricardo apareció con una mujer voluptuosa a la que le llevaba como veinte años. El tío Chopi la había bautizado como la coca, por su parecido con Isabel Sarli. Tio Richard había ido al médico Di Leo y Di Leo le dijo: te tenés que cuidar. Creo que al mes casi cayó en un coma cuatro, tuvo el patatún, pero zafó. Le pregunté a mi papá si sabía algo de él en estos días. Mi papá me dijo que le mandó una foto suya animada por la ia, y también un video del tio Richard bailando bachata. Seguido de un audio que decía más o menos lo siguiente: podré perder la vida, pero la vida no me la pierdo.
miércoles, 7 de mayo de 2025
Perfil 6
Si bien escribo esto a la mitad de la semana siete, podría aventurar dos o tres cosas que pasaron la semana anterior. Que fue corta. Los últimos dos días prácticamente no se trabajó. El último fue gracioso. El gerente dijo: hoy nos vamos temprano a las cuatro. Solemos irnos a las cinco. A la una media como nadie iba a comer me fui yo solo con un librito de Balzac para leer. Charlé con las chicas de recursos. Al volver a mi zona ya todo el mundo se había ido. Los habían dejado irse a las dos. A la salida le pregunté al muchacho que da el diario, che donde están los diaritos. Ahí tirados, señalandome un canasto. Empecé a cirujear. Y no se de donde pero al tipo le salió decirme: bajo ningún punto de vista me toques acá nunca, en tu vida. Solo callé y lo miré seriamente con esa mirada que práctico en el espejo todas las mañanas. Me fui silbando bajito. Pensando en escribirle una croniquita donde yo lo sorprendiera por atrás al llegar a su casa y con mi cuchillita le rebanara el cuelo de eso, de una rebanada.
Algo andaba raro en el tren esa mañana
Desde que me metí en el mundillo literario, mis ojos dejaron de ver, y mi nariz dejó de oler. Esto último hizo que los libros ya no me dieran el odioso y a la vez placentero estornudo que me daban cada vez que abría alguna de sus páginas. Los libros de Julio Verne, cuanta alegría allí en esas páginas. Salgari, Sandokan. Pedro Bonifacio. La pluma de Sarmiento. Cuantas horas dedicadas a la felicidad literaria. Esa mañana llevaba justamente un libro encima de las hermanas Brönte. Cuando empecé a sentir ese aroma tan extraño en el tren.
Me desperté tarde, le dije a mi mujer que estuviera más atenta, y salí corriendo. Al llegar a la estación el tren había pasado. Tomé el siguiente. Fue tan lento como si fuera contra mis intereses. Suele pasar. Llegué tarde al trabajo. Hace poco cambié de trabajo. De un sucucho, un atolladero, pasé a una oficina. A la que le digo cariñosamente: el segundo atolladero. Voy por la oficina llevando y trayendo papeles, de acá para allá. Acomodar. Clasificar. Trabajo administrativo. Una empresa acá, otra allá. El horario laboral tarda en pasar. Comí con un compañero nuevo, quise ayudarlo un poco en su inducción. Yo comí un arroz feo. Él unas milanesas y ensalada. Al llegar a mi cubículo mi jefe se enojó, producto de eso que se llama derecho de piso, o como lo veo yo, cuidar la quintita, y como yo también en teoría soy nuevo, me mandó a juntar papeles a otra área como si me hubiese mandado afuera del planeta tierra. Al final volví a mi sucuchito. Soy covachero. Allí me quedé toda la tarde calladito. A la salida del trabajo fui a la universidad. El profesor dio cátedra. Nos retó un poco por el examen. Nos dijo textual: no pueden ser tan pelotudos, si lo vimos en clases, si se lo dije veinte veces. Fin de la clase. Al volver a la estación luego de sortear el carísimo boleto del subte, me encontré con la sorpresa de que el tren no iba a mi destino. Me tomé otro. Al bajar en la estación caminé. Como dos horas. Calles oscuras. Silenciosas. Tuve miedo. Llegué a la una de la mañana. La comida estaba tirada en la basura. Mi mujer no sabía nada de mí paradero. Cuando fui a la cama no estaba. Se había ido. Esa noche no dormi. Al otro día me levanté igual de tarde para hacer exactamente lo mismo. En el tren me dieron ganas de ir al baño.
viernes, 2 de mayo de 2025
La sociedad del pastel del papa
No me quiero enterar a quien van a elegir. No quiero que nadie me cuente. Voy a tratar de apagar todo. De no hablar con nadie. Y así con todos los eventos mundiales que nos llaman la atención y nos organizan la agenda, las conversaciones, los encomios entre seres queridos como lo son los compañeritos del trabajo. Ah no, toma tu dinero y andá a tu casa, reza el axioma del mundo actual. Tus amigos no son tus compañeros del trabajo. No sean imbéciles. Como no lo eran en la escuela los compañeros del colegio.
Me imagino a los cardenales como en la película de Nanni Moretti buscando la chimenea. Che, sabes donde podrá estar la cosa esa? Que cosa? la chimenea, sortreta. No, no tengo ni la menor idea, compadre. Es larga y despide ese humo blanco. Ah si, está en el cuartucho del tercer piso en la habitación dos mil seiscientos sesenta y seis.
Ricky y Morty
Vamos con mi abuelo por las calles de los ríos. Mi abuelo tarareando rio atuel río atuel río atuel río atuel.
Luis Ferdinando Celine
Era tarde e íbamos apurados. Mi papá manejaba como si fuera meteoro. Y gritaba vuelo a mierda! Vuelo a mierda! Y yo le decía si, si, acelerá, viejo, acelerá. U-elo. U- elo, me dijo. Huelo, de oler, a mierda. Huelo a mierda, me dijo. Me lo repitió como quince veces para que entendiera. Yo había estado revolcándome con el perro en el patio y me había enmierdado un poco el pantalón. Me había limpiado un poco con agua y no había dicho nada en casa. El auto avanzó a toda velocidad por la panamericana.
La liga metropolitana
Hace poco, quizás un año, nos habiamos reunidos en el café con Dario. Volviendo en el tren, leyendo Cronicas inciertas, de Yamila, vi pasar a un chico que recordé de la liga metro, o como se la llamaba entonces, de liga. Ese chico era un conocido de Edu. Creo que de estrella roja. En el club o jugábamos en la liga o jugabas en la afa. Se menospreciaba un poco eso. Machuca decía que conocía casos de padres que preferían tener a su hijo en el banco de suplentes de afa que de titulares en liga. Me acuerdo que todos habían pasado a afa y yo no. Pero eso en vez de debilitarme me fortaleció. Me consolidé como capitán y líder de mi equipo. Que boludez estoy diciendo. Si hubiese sido líder le hubiese preguntado a ese chico que vi en el tren, que bajó y empezó a caminar por la peatonal revolviendo los tachos de basura, qué estaba haciendo, por qué lo hacía. Llegué al velorio de mi tío. Me volví a casa con Shirley.
jueves, 1 de mayo de 2025
Al alcance de la mano
Estoy desesperado. Mi trabajo no me da para nada. Me paso los días entre el modo zoombie. Los días feriados sirven para pensar, pero a veces esos pensamientos son para pegarse un corchazo. Para colmo esa sensación de molestar, de importunar, en casa. Sentir que la vida no da para más, por qué? habiendo tantas cosas por ahí, que podrían invitar a más. Pero siempre ese es el pensamiento, más, más, más. Nada nunca nos va a alcanzar. Alcanzar. Todo eso pensó el surtidor de nafta antes de que le agarraran la manija.