Recibo noticias del otro trabajo de parte de un hijo de puta al que le gusta verme la herida, mis cicatrices.
Pero me enfoco en lo mío. Entra un compañerito nuevo. Está cuatro días, comemos juntos siempre, conversamos, los vaivenes de la profesión y al quinto, el día de la tormenta, no es que no viene sino que renuncia. Cómo se llama la obra?
Me amigo con el que nos da los diarios. Vuelvo a traerlos a casa todo de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario